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“Hands performance” o movimientos rápidos que se hacen con las manos, “duckwalk” o baile en cuclillas, “catwalk”, «floor performance», «spin and dips» y muchos otros movimientos básicos del Vogue se han puesto de moda en ciudades grandes de México como Guadalajara, CDMX y Monterrey pero este es un baile que requiere de entrenamiento, condición, seguridad, fuerza y mucha creatividad, además, el paso del tiempo lo ha convertido en una forma de expresar la necesidad de visibilización de la comunidad LGBT+.

En los años 80 y 90 el fenómeno Vogue llegó a su punto cúspide gracias a un video de Madonna que llevaba ese mismo nombre, extendiendo su popularidad desde los barrios de Nueva York, a las colonias más populares de París y el resto de Europa, para después llegar a México, en donde Arturo Leija es uno de los principales exponentes. Él mismo nos cuenta su lo que significa para él esta tendencia.

“Vogue es un desahogo que me ayudó a explorar y descubrir mi orientación sexual y mi parte femenina principalmente, es una cultura que me ayudó a ser más empático con la comunidad, aprender conceptos, terminologías y otras dinámicas para relacionarme y para vestir. Conocí un mundo donde ya no solo hay blanco o negro, si no toda una gama de colores. Aprendí que puedo usar la ropa que quiera, actuar como quiera y eso no debería encasillarme” Comentó.

“La escena se divide por casas, lugares donde todos nosotros nos sentimos identificados, cada casa tiene al menos una ‘madre’ o un ‘padre’, el líder o lideresa del grupo enseña a sus ‘hijos’. Mi casa es “The Royal House Of Milan” en donde hay miembros de todo el mundo, mi “padre” es ‘King Aus’ que vive en Texas y viene cada año a entrenar y convivir con nosotros. También pertenezco a Kiki House of Aztec (una kiki house es una casa con menor compromiso, es más por diversión) en donde soy ‘padre’, mis hijos están en Morelia, CDMX, EDOMEX y Brasil.”

Casas y Ballrooms

Para poner a prueba y llevar al límite sus capacidades, los voguers realizan ballrooms o competencias en las que los participantes dejan el alma con tal de ganar, pero la competencia es sana, los contendientes se saludan, se abrazan y refuerzan los lazos de amistad entre ellos. “Primero se hace una audición y si se supera, los participantes se presentan ante los jueces y batallan de dos o a tres veces hasta que solo queda un competidor. Hay un dj, un MC, el público y un jurado que elige a un ganador.” He tenido muchísimas experiencias gratificantes, como el día que gané la categoría Virgin Vogue Femme (para principiantes) con José Xtravaganza (Coreógrafo de Vogue de Madonna) como juez. La competencia fue simplemente I-NOL-VI-DA-BLE.” Comentó Leija

“Soy bailarín desde el 2011 y siempre me he dedicado al street dance; En 2016 conocí a mi primer “madre gay”, Any Funk que es pionero del Vogue en México, me gusto su clase y descubrí que soy bueno en esto. Comencé a participar en las batallas y simplemente me enamoré de todo lo que el ballroom implica: la creación de outfits, el entrenamiento arduo, la convivencia y el aprendizaje. Mi primer competencia de este tipo fue Adoradas Ball, otra experiencia con gran valor sentimental para mi porque mis papás hicieron mi outfit, lo disfruté muchísimo.” Comentó Arturo.

“Entrando a temas mas activistas me encanta poder ver como se derriban los prejuicios que la sociedad nos impone. Aquí los hombres poco a poco dejan a un lado sus ideas sobre cómo debe de actuar un hombre y lo mismo pasa con las mujeres que cada vez se van volviendo más extrovertidas, más libres.” Mencionó Leija.

Leija nos platicó sobre sus aspiraciones en el mundo del Vogue. “Quiero aprovechar lo que venga, soy Ing. en Nanotecnología y yo invierto en el Ballroom porque estoy seguro de que estoy aportando y haciendo algo por mi comunidad, creando espacios en donde la gente se sienta a gusto y pueda desarrollar nuevas habilidades mientras se desenvuelven siendo ellos mismos. Uno de los más grandes desafíos es mantener el BallRoom como un espacio seguro para todos y todas“Claro que también me encantaría encontrar la manera de facilitar el acceso a la educación sexual y emocional de la comunidad en general, llevar un equilibrio a sus vidas, creo que todos merecemos esa oportunidad ”. Mencionó

Arturo le envió un mensaje importante a quienes los que aún no se atreven reprimidos. “Todos somos diferentes y a nadie nos funciona lo mismo, vuélvanse críticos de las cosas que les suceden, prueben todo lo que tengan ganas de probar, sean respetuosos con los demás y mientras no lastimen a nadie todo es válido. Estoy seguro de que a todos nos llega ese día en el que las cosas se dan, y deja de costar trabajo hablar de nuestros gustos y en ese momento simplemente ser nosotros mismos deja de ser un conflicto. Los invito a que se unan como espectadores o participantes en estas fiestas juro que vale muchísimo la pena” confesó a Out & About PV.

Voguear es estar en movimiento, es protestar a través del baile y eso es lo que ha hecho que la cultura Vogue se convierta en un fenómeno global, esperamos que este movimiento con causa permanezca en donde personas como Arturo bailan en nombre de los miles de chicos en otras partes del mundo que siguen siendo víctimas de la discriminación, que siguen siendo condenados a prisión y apedreados por ser como son.

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