Bajo nueva administración, la expansión de un multi-nivel de Anónimo llena las expectativas

Bajo nueva administración, la expansión de un multi-nivel de Anónimo llena las expectativas

Cuando Roger Allen y Bryan Stocks se convirtieron en dueños de Anónimo el año pasado, no fue necesariamente el sueño que siempre habían tenido.

“Nuestra platica fue sobre la pregunta de ¿Cómo llegar a Puerto Vallarta antes de tener 65 y 70 años?”  dijo Bryan, “porque todos llegan aquí en algún momento de su vida. Nosotros no estábamos pensando en movernos, pero la oportunidad llego y la tomamos.”

“No es una oportunidad al menos de que la tomes,” agrego Roger.

Los dos han visitado la ciudad durante los últimos siete años, viajando desde su hogar en Oklahoma y, después de dos décadas renovando casas, ellos habían terminado de construir su primera casa cuando esta oportunidad de negocio se les presento.

“Ambos contamos con una carrera,” Roger nos comentó. “Yo fui un terapeuta respiratorio para un hospital en la ciudad de Oklahoma. Yo trabajaba dos días a la semana y me pagaban un salario completo así que me daba tiempo de tener mis negocios, uno de diseño de interiores y otro de planeación de eventos. Durante los últimos años he estado visitando Puerto Vallarta unos cinco días cada seis u ocho semanas, solo por el hecho de que mi trabajo me lo permitía.”

Fue Roger a quien estuvo presente cuando la pareja tomo posesión de este bar el pasado mes de noviembre. A pesar de que no dudan en darle el crédito merecido al último dueño en cuanto a este respetado establecimiento, los dos empezaron inmediatamente en aprender la magia del negocio y llevar acabo algunos de sus planes.

“Nuestros baristas, David y Víctor fueron increíbles con su ayuda,” Roger nos comentó. “Es muy fácil depender de ellos. Yo averigüe muchas cosas por mí solo pero no lo hubiera poder hecho sin la ayuda de David y Víctor. Ellos fueron geniales con el proceso de transición durante la compra-venta”

“Empezamos inmediatamente cuando tomamos posesión, abriendo a las 4pm en lugar de alas 8pm,” agrego Bryan. “Sabíamos que si comprábamos el bar tendríamos que terminar el tercer piso. Dan, el dueño anterior originalmente quería tener un bar enfocado a vinos en el tercer piso. En realidad, no sé si este era el concepto original del diseño, pero fue Roger el que lo termino cuando llego aquí. Prácticamente tomamos lo que el quiso hacer por años y lo desarrollamos a lo que pensamos tenía en mente.”

La expansión del tercer nivel y su desarrollo como bar de vinos ha presentado tanto retos como oportunidades para los dueños ya que tiene que ver con la identidad de los dos, aparentando ser espacios discretos de vez en cuando”. “Conocí a una pareja una noche en la entrada,” nos comentó Bryan, “y ellos tenían fácilmente 80 años. Los vi curioseando a la entrada. Hable con ellos por un rato y les comenté “quizás les gustaría subir a nuestro tercer piso.” Los lleve y les pareció muy lindo, pero después ¡decidieron bajarse al primer nivel! Después de esto deje de asumir sobre que es lo que les puede gustar a las personas. Durante estas próximas tres o cuatro semanas, ellos han traído 10-15-20 personas cada vez que ellos venían. Creo que la última vez que nos visitaron llegaron con 25 invitados para cantar karaoke.”

Y la planeación e innovación no ha parado. Los dos están buscando renovar el actualmente bien decorado segundo piso de Anónimo. Los clientes han sugerido que ellos lo conviertan en un área de juego con mesa de billar, o invertirle en música salsa, pero hasta ahora aun no toman ninguna decisión.

“La comida fue la inspiración para el diseño” nos comentó Roger, dándole referencia al espacio de la cocina integrado al espacio. “Lo que encontré es que las personas no van a Anónimo para comer. No estoy diciendo que no se servirá comida, pero creo que, si expándenos el segundo piso incluyéndole su propio bar, la comida vendrá después.”

Y todas estas nuevas adiciones al espacio a llevado a la necesidad de tener dos nuevos baristas. “Evan y Pedro son los nuevos integrantes” Roger agrego. “Yo los veo siendo parte del equipo por un largo tiempo. Son geniales y les caen bien a nuestros clientes. Son como parte de la familia. En el pasado nuestros clientes solo conocían a los baristas David y Víctor y en realidad ¡los AMAN! Es en realidad abrumador cuantas personas de todo el mundo conocen a Victor y David y muchos de ellos vienen especialmente a verlos. Esto nos muestra lo genial que son.

 

Traducido del inglés por Ruben Oropeza Gomez, Customer Service College